sábado, 18 de febrero de 2017

Lenguas y trapos

Un poco de coña esta vez. Como decía una de mis profesoras de Lengua Española en el Carreño Miranda, “formalidad poca, pero la poca que haya que dure”. Simplemente algunas curiosidades que tengo y que nadie me contesta.

Para empezar, ¿por qué las peores letras están al final del alfabeto, sobre todo las cuatro últimas? No sé si por su fealdad o porque son las que menos se usan en castellano. Supongo que por lo segundo o, ¿acaso es más agraciada la a, con su soberbia de ser la primera, que la siempre caliente y oculta x? Más aún: ¿quién y cuándo determinó que el alfabeto debía comenzar por una y no por otra? ¿No es incluso un poco arrogante el propio nombre de abecedario? Puede que sí, aunque se entiende, ya que sería casi imposible llamarlo “xyzonario” o algo parecido.

¿Por qué no tenemos nombre para las cosas que empiezan, sin que aún hayan terminado las que acaban? Esto es muy de Ángel González: “te llaman porvenir porque no vienes nunca”. Pero se lo podemos aplicar a una era posmoderna, a un periodo posoperatorio o a eso que ahora llaman posverdad y que, en realidad, debería denotarse por mentira o manipulación, dos viejas conocidas del diccionario.

¿Quién adiestra al corrector de los procesadores de texto? Es verdad que muchas veces nos sacan de apuros, con tildes o mayúsculas. Pero en otras ocasiones nos meten en líos importantes, como cuando las administraciones públicas pasan a ser púbicas o pélvicas, imagino que refiriéndose a la Consejería de Sanidad. Yo mismo convertí a un catedrático en pandillero y a una técnica de informática en mafiosa. Ya me han perdonado por ello (creo).

¿Y los anglicismos? Ayer me dijo mi coach que no me conviene el partner que tengo en mi networking porque en el briefing para elegir nuestro target se distrae mucho con su nueva startup. En la tele escuché que la nueva fragance for men encaja muy bien si vas conduciendo un crossover. Me entraron ganas de hacer un fake con la cara del presidente Trump o de tomar un potente brunch con mis friends después de salir a correr (lo de runners ya me niego siquiera a ponerlo). Ni así podría volver a estar happy. Como lectura recomendada, cualquiera, pero, por lo dicho aquí, el clásico 'Filosofía y lenguaje', del sabio Emilio Lledó. Y, por supuesto, visitar más las páginas web de la Real Academia Española y la Fundéu.

Publicado en La Voz de Avilés el 18 de febrero de 2017 


miércoles, 1 de febrero de 2017

Transparencia y buen gobierno local


Acaba de salir el libro colectivo titulado Local governments in the digital era: Looking for accountability, editado en Nueva York por Nova Science Publishers. Coordinan el volumen Beatriz Cuadrado Ballesteros e Isabel María García Sánchez, ambas profesoras de Economía y Empresa de la Universidad de Salamanca.

El capítulo que firmo junto a Javier Suárez Pandiello lleva por título "From legal transparency to good governance in the Spanish municipalities". El texto completo está en ResearchGate. Aquí va el resumen en inglés:

ABSTRACT

Transparency and good governance are general principles that have clear budgetary, financial and political consequences. In particular, some risk areas in local public management, like public procurement and urban planning, should be subject to a stricter and more exhaustive scrutiny. In this chapter, we analyze the recent developments in formal requirements of transparency and good governance, and we describe the main items of transparency in Spanish municipalities, based on the data collected by Transparency International Spain. The main conclusion is that transparency has grown up during the last decade but many shortcomings have to be addressed, including the methodology of the indicator itself.