lunes, 20 de julio de 2015

Narcos y corrupciones


El Chapo Guzmán se duchó, levantó la tapa y se fue. Abandonó su celda por un túnel que más parecía el de alguna carretera, con su ventilación, sus luces y su sistema de drenaje.

Para los mexicanos, un chapo es una persona de baja estatura, aunque la de este tipo lo sea sobre todo en su aspecto moral. Nada que ver con un chavo, como aquel muchacho “del Ocho” que tanta gracia nos hacía a algunos, por las que armaba con la Chilindrina. Por cierto, recomiendo que nadie vuelva a ver la serie. Cada momento tiene su afán. O como escribiría Sabina, “al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver”.

Regresando al Chapo Guzmán, lo único que podemos hacer es preocuparnos –y mucho- por lo que está pasando en México. Recuerdo que de pequeño lo máximo era ir de vacaciones a Acapulco (luego vendría eso otro del Caribe Mexicano). El exilio republicano español, tras la guerra civil, encontró en México un lugar amable donde vivir, después del odio que se dejaba atrás, incluyendo ahí a intelectuales de la talla del asturiano José Gaos. A muchos, la gastronomía del país nos encanta, aunque sea dentro de esa combinación “tex-mex” que nos venden en Europa. Y no digamos nada las rancheras y los corridos, con Chavela, José Alfredo, Juan Gabriel, Jorge Negrete y otros mitos. Por no hablar de artistas españoles que empezaron triunfando por allá, ¿verdad, Mónica Naranjo? ¿No es así, componentes de La Quinta Estación? En fin, tantas cosas buenas... y tantas malas, casi todas relacionadas con un sistema político corrupto hasta la médula, donde robar “poquito”, como dijo aquel alcalde, no sólo está justificado, sino que es el paso previo a robar todo lo que se pueda y, al final, terminar secuestrando, extorsionando y matando. ¡Qué pena!

Me recuerda todo esto a otro narco, Pablo Escobar, colombiano, quien aterrorizó a su país durante años, aunque no eran pocos los que lo idolatraban y alguno que todavía lo sigue haciendo después de muerto (unos pocos aún lo creen vivo). El “patrón”, el “zar de la cocaína”, como le apodaban, ha inspirado películas y canciones, no siempre con buen gusto, todo hay que decirlo. Me quedo con la letra de un tema que se titula “Muerte anunciada”, de Los Tigres del Norte. Fíjense qué perlas dice... y todo lo que podemos traer hasta nuestros días.

“En 5 y 10 mil millones, su fortuna calcularon; ¿cómo es que tanto dinero, los gringos no lo notaron?”. “Ya mataron a papá, decía la gente llorando; cerca de 100 mil personas, al panteón lo acompañaron”.

En fin: ¿por qué no se le atrapó antes, si todo el mundo y las autoridades lo sabían? Y sobre todo: ¿por qué hay gente que sigue apoyando la corrupción grande, pero también la pequeñita? No me lo explico. Y acá, menos aún. 

Publicado en La Voz de Avilés el 20 de julio de 2015


jueves, 16 de julio de 2015

Reflexiones federalistas para un nuevo modelo de control externo


Al hilo de la reforma federal del Estado, los órganos de control externo no pueden permanecer ajenos, ni el legislador puede obviar su fundamental papel. En el número 65 de la revista Auditoría Pública publico un artículo de reflexión sobre esta cuestión. Lo que sigue es el resumen, en español y en inglés. Al artículo completo se accede desde aquí o desde la web de la revista. 

La crisis económica ha supuesto una terapia de choque para el Sector Público español. Los severos ajustes en el gasto público y en la política fiscal se han querido extender también a los órganos de control externo autonómicos (OCEX), sobre todo tras el llamado Informe CORA, aprobado en 2013 por el Gobierno de España. Frente a su propuesta de supresión radical, en este trabajo se apuesta por todo lo contrario: un refuerzo del rol institucional del control externo, en el marco de un avance del modelo hacia otro de carácter federal, donde puedan trabajar armónicamente el Tribunal de Cuentas y los OCEX, junto a otras instancias, como la nueva Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. Esta ardua tarea necesita un amplio consenso político, así como el concurso de las instituciones de control externo y el apoyo del legislador estatal y sus homólogos autonómicos.

The economic crisis has been a shock therapy for the Spanish Public Sector. Policymakers have carried out severe cuts in public spending and passed higher taxes. They also have tried to extend these cuts to the regional external public finance audit institutions, especially after the so-called CORA Report, approved in 2013 by the Government of Spain. Faced with its radical proposal for suppression, in this paper the commitment is on the contrary, that is, a reinforcement of the institutional role of external control, as part of a transition to another federal model, where the national and the regional audit institutions can work harmoniously, together with other bodies such as the new the Independent Authority for Fiscal Responsibility. This arduous task requires a broad political consensus, as well as the assistance of the external audit bodies and the support of the state legislature and its regional counterparts.

lunes, 13 de julio de 2015

Director de tesis universitaria (y no es redundante)

De izquierda a derecha, Pedro T. Nevado-Batalla Moreno (USAL), Nicolás Rodríguez García (USAL), Pilar Jiménez Rius (TCU), Antonio Arias Rodríguez (nuevo doctor), Enrique López González (ULE) y yo.

Estamos de enhorabuena. Antonio Arias Rodríguez acaba de leer su tesis doctoral en la Universidad de Salamanca. Sobresaliente cum laude por unanimidad del tribunal, compuesto por la doctora Pilar Jiménez Rius (secretaria; letrada del Tribunal de Cuentas) y los doctores Enrique López González (vocal; catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de León) y Nicolás Rodríguez García (presidente; profesor titular de profesor titular de Derecho Procesal de la Universidad de Salamanca).

Para mí, es una enorme satisfacción personal y académica haber sido uno de los dos directores de esta tesis doctoral. Pedro Tomás Nevado-Batalla Moreno, profesor titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Salamanca, es el otro director. Hacer una tesis doctoral en estos tiempos de recortes es algo casi heroico. Hacerlo en la plenitud de la carrera profesional, tiene un mérito inmenso. Enfocarla a los temas en los que uno ha sido casi todo, es una decisión valiente y, contra lo que algunos puedan pensar, nada fácil. Dirigirla en estas circunstancias y en otras que afectan a mi propia carrera académica (y que ahora no vienen al caso), es un honor y un privilegio.

La tesis lleva por título La gerencia de la Universidad pública española. Aspectos financieros y áreas de riesgo en la actividad docente e investigadora. El nuevo doctor expone en su blog el resumen de la mísma. En el otoño de 2015 verá la luz el libro y todo el mundo podrá disfrutar de este "manual de uso" de la universidad pública española.

Doctor, director y rector

Usando el turno de doctores

La Nueva España, 31 de julio de 2015