martes, 27 de octubre de 2015

Oferta y demanda

http://elpais.com/autor/antonio_fraguas_forges/a/
Me curo en salud: el título de esta columna es insulso y poco original. Pero como el que escribe es economista, me temo que en esas dos palabras se encierra gran parte del acervo de nuestra profesión, sin que podamos prescindir de ellas ni cuando leemos el periódico. Parafraseando a Sabina, confío en poder traspasar esa línea divisoria “que va del tedio a la pasión” o, siendo más modesto, despertar algún interés por lo que sigue.

Recientes noticias y anuncios por palabras nos alertan sobre la importante brecha de conocimiento y formación entre lo que se necesita y lo que se tiene. Empresas del metal, algunas muy importantes instaladas en Avilés, están buscando personal cualificado para trabajar en soldadura, calderería o tornería. Sus gestores se quejan de que no encuentran gente dispuesta o preparada –o ambas cosas- para ello. Es decir, hay una demanda de profesionales que nuestra oferta de mano de obra no puede cubrir. Por tanto, dado que la empresa necesita esa fuerza laboral, sí o sí, de algún modo la tendrá que obtener, bien sea buscando fuera de Asturias o directamente trasladando su sede a medio plazo fuera de nuestra tierra. Ley de vida. Ley de globalización económica. Así de crudo.

Mientras, veo en la tele que hay más de 9.000 ‘ni-nis’ en Asturias, algunos menos que hace un año y, en proporción, por debajo de la media española, lo cual no le resta un ápice de dramatismo al dato. Más que un desajuste, como se ha escuchado, esto es una verdadera tragedia y, si me apuran, un lujo que no se debe permitir. ¿Cómo es posible que alguien entre 16 y 24 años –y con más edad también- no esté estudiando ni trabajando? Mi pregunta es: ¿qué hacen esa chica o ese chico cada día? ¿A qué aspiran? Ni oficio, ni beneficio: más bien indicio, eso sí, de exclusión social.

La construcción desaforada durante la burbuja provocó muchos daños y el peor no fue la multitud de pisos vacíos. A mi juicio, resultó mucho más grave el abandono del proceso formativo personal por la idea de ganar dinero fácil. Unos suculentos euros a corto plazo (de nuevo la oferta y la demanda) que, lógicamente, un buen día se acabaron y dejaron a esas personas en desamparo. No se puede asentar de nuevo ese modelo, como algunos parecen sugerir. La senda es la contraria: educación y repesca de quienes han quedado fuera. 

Publicado en La Voz de Avilés el 27 de octubre de 2015


domingo, 11 de octubre de 2015

Escenarios en Cataluña, España y Asturias

Daniel Guerra Sesma, Óscar Rodríguez Buznego, Melania Álvarez y yo. Foto de J. Pañeda (El Comercio).

La Asociación Asturiana de Sociología y el Colegio Oficial de Ciencias Políticas y Sociología del Principado de Asturias, junto con el Departamento de Sociología de la Universidad de Oviedo, organizó el 9 de octubre la mesa redonda "Diez días después del 27-S. Escenarios en Cataluña, España y Asturias". Participé en ella junto a Daniel Guerra Sesma (politólogo y profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Sevilla) y Óscar Rodríguez Buznego (profesor de Ciencia Política de la Universidad de Oviedo), además de la politóloga Melania Álvarez García, como moderadora.

Los titulares de prensa y las reseñas periodísticas recogen bien lo que expresé allí.


El Comercio
Llera: «Se dará a Cataluña un reconocimiento especial, pero no privilegiado»
[...el desafío catalán comienza por la «aspiración legítima» de esta comunidad autónoma de mejorar su sistema financiero con el denominado pacto fiscal, al que se negó de forma rotunda el Gobierno de Mariano Rajoy. Tras los resultados de los comicios, opina, es previsible que vuelva a retomarse el debate en torno a la financiación autonómica y se avance hacia una «reforma constitucional en sentido federal» que otorgue a Cataluña un «reconocimiento especial, pero no privilegiado, porque eso sería inconstitucional»].


La Nueva España
"Las raíces del problema catalán son económicas", defiende Roberto Llera
["Las raíces son económicas y no podemos olvidar que el transfondo es económico y la crisis influyó [...]. Roberto Fernández Llera [...] recordó que en el año 2000, siendo presidente de la Generalidad de Cataluña Jordi Pujol, el entonces consejero de Economía, Artur Mas, pidió al Gobierno de la nación "un pacto fiscal" equiparable a los conciertos económicos del País Vasco y de Navarra, "pero se rechazó la petición", que desde Cataluña se volvió a repetir en 2012, "y la respuesta fue no". Según Fernández Llera, ese es el origen del problema catalán, el sentirse minusvalorados en relación a las Comunidades Autónomas que como el País Vasco y Navarra tienen un tratamiento económico especial. Por ello, el economista opinó que el camino para tratar de llegar a una salida en el problema catalán "no son las multas, hay que hablar de financiación autonómica". Por ello espera que de las elecciones generales del próximo 20 de diciembre salga "un gobierno fuerte que tome decisiones frente a la inacción del actual". En cuanto a la salida de la crisis económica, Fernández Llera señaló que "la tormenta no escampó" y que hay muchas incertidumbres con lo que ocurra en China y en los mercados financieros mundiales].



viernes, 9 de octubre de 2015

Del presentismo a la racionalidad


En el V Congreso Internacional de la Red Iberoamericana de Investigación sobre la Calidad en la Educación Superior (RIAICES), celebrado en Oviedo, Antonio Arias Rodríguez y yo mismo hemos presentado una comunicación titulada "Control sobre el cumplimiento docente: del presentismo a la racionalidad".

Al hilo de varios informes de las instituciones de control externo, en particular, el informe horizontal sobre las universidades públicas del Tribunal de Cuentas (aprobado en 2015 y referido a 2012), así como de la tesis doctoral de Antonio, nos pusimos a recopilar datos e información sobre el control horario del profesorado universitario. En particular, sobre su actividad docente, puesto que la investigadora se debe medir -parece lógico- por sus resultados y no por las horas presenciales. Partimos de las peculiaridades que tiene el profesorado universitario dentro del conjunto de los empelados públicos, a su vez, dependiente de las especiales características de las universidades públicas y de las tareas de docencia e investigación.

Concluimos diciendo que la actividad docente en la universidad pública española puede ser controlada mediante medios tradicionales (parte de firmas) o sofisticados (tarjetas de “fichar”) de control horario. Si bien este es un aspecto crucial para evaluar el cumplimiento docente del PDI, incluyendo el régimen sancionador derivado, no es menos cierto que hacer descansar toda la evaluación de la docencia en este punto significa dejar fuera del control los resultados de la actividad docente y su calidad.

El avance hacia nuevos procedimientos de evaluación de la actividad docente no debe ser una utopía y, antes bien, ha de conducir a un sistema de incentivos alineados que permitan un progreso cierto en esta función universitaria, como por otro lado ha sido evidente en el caso de la investigación (particularmente, con las acreditaciones nacionales y los sexenios). Mientras se siga primando el mero presentismo y el discurrir del tiempo (los quinquenios se conceden casi sin más criterio que el transcurso de cinco años naturales), la calidad de la docencia será un aspecto menor frente a otras facetas y actividades más retribuidas o reconocidas del PDI. Al final, se resiente la enseñanza universitaria y no es tiempo para bromear, cuando los recursos son más escasos que en tiempos no tan lejanos. 

Publicado en Pérez Pérez, R.; Rodríguez-Martín, A. y Álvarez Arregui, E. (eds.) (2015): Innovación en la Educación superior: desafíos y propuestas, Oviedo, Ediuno, pp. 279-285.